Mostrando entradas con la etiqueta porlosporos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta porlosporos. Mostrar todas las entradas

12/8/11

manos

foto: carolina hirmbruchner

manos
el poder de las manos, y todo aquello que pueden transmitir. Desde el corazón a las manos, la energía se transforma y nos brinda la capacidad de crear.
Esas manos que acarician, que sostienen, que empujan, que agarran, fuerte, que a veces se cierran con fuerza en un puño para darnos coraje. Aquellas que cada día nos facilitan tanto y desde donde nos podemos dar.
Las manos, mis manos y el recuerdo de tus manos, el recuerdo de nuestras manos abrazadas, dándonos fuerzas para seguir, para cambiar, para seguir creyendo que estás conmigo hasta la eternidad.
gracias manos gracias.

Rayuela - La Biblia del Amor


Cap. 93 - Rayuela - Julio Cortázar - gran creador de frases como "...y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo."

3/8/11

No Perdamos la Paz

El mundo está muy agresivo y violento últimamente. Estamos recibiendo energías muy potentes para el cambio de conciencia y la evolución de nuestro planeta tierra a un estado más elevado de amor. Es por eso que todo parece estar a punto de explotar. Grandes masas están trabajando para canalizar las energías, para transformar el dolor en amor, trabajando diariamente por la paz y la iluminación.
El ser humano transformará el mundo transformándose a sí mismo. El cambio ya está en marcha.
Mientras tanto, no perdamos la Paz.

Beso de la Paz. Canadá, junio 2011. 

4/7/11

Lago Puelo

Recién llegada al campamento, en mi primer día de camping que iba a pasar sola y después de haber compartido las últimos días acompañada, me senté a esperar. A esperar que ese momento de transición entre un evento y otro de tu vida, me llevara a algún incierto punto del tiempo y el espacio.

Era así y viendo que pronto el tiempo no iba a mejorar de ninguna manera, y que las pocas almas que allí se encontraban en mi compañía disponíanse a huir a sitios más seguros donde guarecerse como lo hacen los animales antes de la tormenta, me resigné y acepté lo que la naturaleza tenía para darme.

La lluvia es tanto más importante como el sol. El sol, el calor, te llena el cuerpo, las venas, el alma filtrándose por los poros. Pero con la lluvia, la luz que tiene que brillar es la que llevás adentro, para seguir en pie y continuar.

Entre tantos pensamientos, apareció Shalom, un rasta israelí. Shalom significa PAZ, me enteré luego. Estaba ahí tranquilamente leyendo un libro, me acerqué por la imperiosa necesidad de todo ser humano de establecer contacto, sobretodo cuando eramos los únicos seres presentes.

Shalom estaba leyendo Cien Años De Soledad en castellano, su idioam era bastante bueno lo que nos permitía comunicarnos más que bien. Según él, lo había leído 3 veces en su idioma original y quería comprobar si algo que él sospechaba, que había leído entrelíneas, también podía llegar a suponerlo en la edición original.

De lejos me había parecido joven, pero visto de cerca tendría unos 40 años, o menos quizás, nunca le pregunté su edad, pero parecía haber caminado mucho por el mundo. Se le notaba en su cara arrugada y en la paciencia que reflejaba el tono de su voz y la tranquilidad con que hablaba.

La noche fue difícil. Jamás sentí llover tanto. Llovieron dos noches y un día. A la mañana siguiente salí de mi cueva con la idea de ir a tomar algo caliente. Ya no se soportaba la situación. En el bar encontré a Shalom, para él las cosas no habían resultado nada buenas. Su carpa se inundó y en el medio de la noche tuvo que abandonar sus cosas. Sin saber adonde ir, encontró los baños públicos abiertos y descubrió el milagro de que había agua caliente. Enseguida hizo una especie de sauna y sintió la felicidad del calor en su cuerpo y el alivio de encontrar esa fuente de calor entre tanto frío.

Mientras contaba esto, con la paz que lo caracterizaba, sus lágrimas de emoción lo decían todo.

Para mí fue una bendición haber encontrado a alguien con quien pasar esos momentos tan difíciles, donde la ilusión que se genera frente a toda nueva experiencia la vez despedaza en mil partes de un momento a otro y te enfrentas con la realidad de que no todo se presenta como uno lo desea.

Esperamos horas, sentados, sin hablar casi, con mucho frío, con nuestras ropas entre húmedo y mojado viendo llover, viendo como el agua lo inundaba todo. Cada tanto, imaginábamos el porqué de todo, el porqué de tanta agua. Haciendo conjeturas acerca de los próximos pasos. Esperando el momento en que tendríamos que ir a desarmar nuestras cosas, ya que no iba a parar.

Finalmente nos retiramos del campamento. Cada uno se fue por su lado. Volví a encontrarlo unas veces más en mi camino y cada vez que lo veía sentía que nos unía algo importante. Cada vez que lo veía me sentía feliz. Feliz de verlo sonreir, feliz de saber que estaba bien.

Es que habíamos estado sosteniéndonos en una situación adversa y esas situaciones tienen el poder de unir fuertemente los espíritus. Habíamos compartido el silencio, nos habíamos comunicado en silencio. Paz, silencio, tan difícil de encontrar dentro de uno, en el otro. Valoré esta experiencia y cada vez que debo atravesar algún momento difícil recuerdo a Shalom, me repito, Shalom, Paz, Paz. Porque en la adversidad, encontré la Paz y eso no se encuentra en cualquier lado.

Shalom.

5/3/11

Mensaje del día (?)

Dejo un mensaje por si pasas por acá, habla sobre el Amor, ese que vemos en todos lados si comenzamos a abrir los corazones que a veces se cierran por infinitas cuestiones humanas. Pero, como escribía Antoine de Saint-Exupéry  en El Principito“No se ve bien sino con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos”
Desenrredarlo de sus madejas enmohecidas y ensombrecidas, depende de un esfuerzo propio constante para pode amar como cuando éramos niños, en tiempo presente, sin pasados ni futuros que nos impidan sentir y ser feliz, principalmente, con nosotros mismos.

“El amor no tiene restricciones y acepta a todas las personas tal como son. Tampoco juzga. El verdadero amor es tan poderoso que disuelve el dolor, la ira y la separación. Deja que el amor fluya desde tu corazón y toque a tus seres  queridos, a los que te disgustan y a los desconocidos. Esto crea un puente de luz en el que los ángeles se mueven para traer esperanza y paz. A  cambio tu vida será bendecida y se llenará de amor.” 

Te deseo, que haya más Amor en tu vida. Quien lo busca, lo encontrará, en todas las cosas.

28/1/11

Felicidad es, por ejemplo...

Ir caminando por una calle cualquiera, en una ciudad conocida, sin dirección precisa, hacer un giro y encontrar dos libracos sobre un tacho de basura, acercarse y ver que son los dos tomos de ALEJANDRO MAGNO de Gisbert Haefs (que en realidad es Häfs) justo cuando estás leyendo a Borges, Yourcenar y la Historia de la Filosofía. Gracias Universo! Creo que tengo listo mi equipaje para viajar hacia el Siglo II A.C.

23/1/11

Amor, ¿como olvidarte?, Amor.

¿cómo olvidarse si alguna vez se ha amado?

¿como olvidar, Amor, que tus labios me han besado?

¿cómo olvidar, si estuviste aquí conmigo?

has venido y te has ido, solo para mostrarme cómo eres y por más que cuando partiste, he sufrido, me has enseñado a reconocerte. Lo he sentido. Hoy te veo en todas partes, Amor. Perdón, si alguna vez te olvidé.
Ya no te dejaré ir, te alimentaré y te haré crecer infinitamente. Hasta teñirlo todo de tí, Amor.

LOVE is all you need
love

14/6/07

microcentro macromente

foto: carolina hirmbruchner
Generalmente, el trayecto del trabajo a la facultad, de Retiro a Plaza Miserere, lo hago casi en su mayor parte caminando. Es, para mí un momento de relajación mental, de viaje estelar, de sentir la vida, mi vida, como testigo y protagonista. Lejos de esas horas automatizadas cual Robocop en que cuesta sentir y donde se pierde la conexión con uno mismo. Es ese momento, entonces, donde la banda de sonido elegida que me acompaña me alivia muchos pesos.
Lo que más disfruto, es perderme, cambiar de camino, sin pensar, dejándome llevar y sorprender, al encuentro de algo que no se qué será pero que son detalles que hacen de ese día un día distinto, un día por el que valió la pena levantarse y salir.
Un amigo me dijo el otro día que él recordaba una frase que en algún momento en alguna de nuestras divagadas conversaciones le dije: “No hay que perder los ojos de turista”
El camino no termina cuando volvemos a casa, el camino continúa a cada paso que damos y es entonces que también podemos ser turistas en nuestra propia ciudad y en nuestra propia vida.
Tomo la peatonal Florida, mezcla de trajes, tacones, fábricas de cueros, vendedores polirrubro y pasajeros, que van y vienen, en esa noche de narices frías.
Para mi sorpresa, veo una banda, dos chicas, dos saxos, un par de guitarras, una bata. El disco que venden y que muchos que pasan les compran dice:
Pollerapantalón. Genial! Me digo y me quedo a escuchar, a parar el mundo y disfrutar de él, olvidando de donde vengo y adonde voy. Es que hace rato que dejó de importarme llegar tarde.
Al ritmo del ska, entre la gente, pasa el vendedor de
HBA. Genial! Dos veces. Lo había estado buscando esta semana. Había entrado en una vibración acorde. Sigo insistiendo, nada es casualidad.
Me quedo charlando con él un rato, le digo que andaba buscando la revista y como esas cosas que fluyen me cuenta algo de su vida. Se llama David, hace 7 años que vende la revista, me cuenta como arrancó, que es de Guernica y que la revista lo sacó de la calle. Que hoy tiene su 3 x 3 con baño, cocina y cama y que además (con cara de sorpendido) se cocina. Mientras tanto el ska seguía sonando por la calle Florida y la gente entraba en el remolino musical y pasaba saltando y todo parecía estar yendo al mismo ritmo.
David se despide, espero el último acorde de la canción y sintiéndome feliz por haber encontrado tantas cosas en mi camino, me voy satisfecha, conforme, con el alma en sonrisa, a tomar el subte.
Me pone feliz la gente que apuesta por un sueño, que encuentra su lugar, a pesar de tantos barrotes y tantas trabas que se presentan. Paso entre los artesanos y me pregunto si podrían seguir, si ese carrito de policía que me crucé unas cuadras atrás no vendrá algún día diciéndoles que no, que no pueden trabajar así, de ese modo, que hay normas, reglas que así lo dicen. Libertad de trabajar. Libertad coartada. Ojalá que no, ojalá que se multiplique. El trabajo dignifica a esa persona que con sus manos, con lo que tiene, con el lugar donde le tocó caer, hizo lo que pudo, lo que estuvo a su alcance. Como David, como las Pollerapantalón, como el artesano, el vendedor polirrubro y como el de traje y la de tacos también.
Tomo el subte, una chica me da un papel, leo PRO, mi mano lo hace un bollito, pero no lo tiro al suelo, no, va directo al tacho de basura, me gusta una ciudad limpia, para mí sin papeles, en cuanto a otros, me da miedo pensar de qué limpieza están hablando.