Mostrando entradas con la etiqueta ANECDOTA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ANECDOTA. Mostrar todas las entradas

15/10/08

every action takes a reaction

Definitivamente la adulación no es mi fuerte, protocolarmente allí no cumplo, si no tenemos feeling de entrada no va a haber manera de tenerlo, por más buena voluntad que se le ponga al asunto. Es un tema de química como cuando entraba la Allekote al laboratorio y nos traía siempre algún experimento para ver con nuestros propios ojos - con cuales sino - como cada acción conlleva una reacción. La fusión o hasta el simple contacto producía consecuencias inesperadas y por lo tanto sorpendentes. Desde humitos de color rojo, azul, gris hasta olores a perfume o a cloaca, mierda, mierda. Entonces salíamos espantados al pasillo, riendo, intentando no vomitar y después quedaba en la memoria nomás. Pero sabíamos que no por nada era ese olor.
Por eso tampoco es que vos seas más, ni yo sea menos. Por suerte cada uno es único, tiene su composición química inigual, ni más ni menos, ni me falta ni te sobra, y nos falta y nos sobra pero cada uno a su medida.
Lo divertido es simplemente experimentar con nuestro encuentro, ver qué tipo de química se produce, si la de los humitos de colores o la del olor a mierda. Ni bien, ni mal, solo eso. Y saber, que es una posibilidad, que el choque con alguien te haga sacar las estrellas o pedazos de nada. A partir de allí, se elige, se acepta si seguimos haciendo efectos defec-tuosos o buscamos con quien hacer fuegos de artificio.

14/4/08

Houdini un poroto (?)

esta semana me tocó vivir una mañana de acción adrenalínica (?) en mi nuevo hogar. resulta que días previos al hecho en cuestión noté que la manija de la puerta del baño estaba falseada y sospeche que si la llegaba a cerrar era muy probable que me quedara encerrada. mis sospechas se hicieron realidad cuando una mañana bastante dormida y en un acto de completo arrojo (?) saque a mi traviesa gatita del baño y cerré la puerta de un portazo O_o
sucedió lo que temía. intentanto no entrar en pánico pense: ¿y ahora quien podrá ayudarme? con rapidos movimientos comencé a buscar herramientas para provocar algo más que los golpes y gritos que obvia e ilusamente comence a propinar. probe con una horquilla (?), pero no pasaba por el agujero de la manija, luego utilice una lima de uñas (?) de metal para hacer palanca (?) y por último y lo que me otorgó la libertad fue un alambrecito de un aro artesanal que pasó bárbaro por el agujero de la manija y así pude liberarme. no pude evitar recordar al querido Mc Gyver, experto en la temática (?) y sentirme protagonista de una escena del juego del miedo.